Colección: Lámparas catalíticas

Lámparas catalíticas para perfumar y purificar el ambiente

Las lámparas catalíticas son un clásico de la ambientación del hogar: funcionan con una piedra catalítica que, una vez encendida y apagada, sigue trabajando en frío difundiendo la esencia por la habitación. En esta colección tienes lámparas catalíticas en varios colores —blanca, negra, azul, rosa, amarilla y bicolor— y todas se entregan acompañadas de su esencia, además de mechas de repuesto para cuando la tuya se agote.

Además de perfumar, resultan muy prácticas en salones y cocinas donde quedan olores persistentes, y su acabado también cumple como elemento decorativo.

¿Qué tener en cuenta al elegir tu lámpara?

El color y el acabado: al quedar a la vista, conviene escoger el que mejor combine con la estancia donde vaya a estar.

La esencia incluida: cada lámpara viene con su esencia, de modo que puedes empezar a usarla nada más recibirla.

La mecha: es la pieza que se desgasta con el uso, por eso conviene tener siempre una de repuesto a mano.

El sitio donde la vas a colocar: busca una superficie estable, lejos de cortinas y del alcance de niños y mascotas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se usa una lámpara catalítica?
Se llena con la esencia, se deja que la mecha se empape, se enciende unos minutos y después se apaga la llama: a partir de ahí la piedra sigue difundiendo el aroma.

¿Cuánto tiempo conviene dejarla funcionando?
Con un rato es suficiente para tratar una estancia; después basta con tapar la lámpara para detener la difusión.

¿Puedo usar cualquier esencia?
Deben usarse esencias formuladas para lámpara catalítica, como las de nuestra sección de esencias; otros líquidos pueden estropear la piedra.

¿Cada cuánto hay que cambiar la mecha?
Depende de la frecuencia de uso: cuando notes que cuesta encenderla o que el aroma pierde fuerza, toca sustituirla.

Guías para sacarle partido